Medios de la región, de EEUU y de Europa se hacen eco de la nostalgia porteña por la jubilación de los centenarios coches. Mencionan iniciativas de preservación y el desafortunado "asado" de Larreta. Varios destacan los negativos antecedentes de Macri en protección del patrimonio.

Es imposible determinar cuándo, en sus largos 99 años de servicio, los coches La Brugeoise pasaron de ser una flota desactualizada a convertirse en un verdadero símbolo cultural y atractivo turístico de Buenos Aires. Lo cierto es que sucedió. El cariño de sus viejos habitués se mezcla con el asombro y la atracción de quienes descubren un pedazo de historia presente a metros apenas de la superficie. A partir del sábado, serán historia pasada. La noticia de su retiro tuvo un impacto inmediato e importante en medios de todo el mundo, en especial de aquellas ciudades con mayor tradición ferroviaria. Y en particular en el país que los vio nacer, Bélgica. Algunos medios, los menos, se limitaron a informar el recambio de trenes casi centenarios y “de madera”. Muchos destacan su importancia patrimonial y las voces que reclaman por su preservación. También la “propuesta” de Horacio Rodríguez Larreta tuvo amplia repercusión. Sin quererlo, su exabrupto temerario hizo mucho por poner en valor a los Brugeoise.

El 4 de enero la televisión pública de la Bélgica francófona, RTBF, tituló “Las formaciones de metro más antiguas del mundo, en peligro en la Argentina“. La nota, que destaca que los coches fueron fabricados en Brujas por La Brugeoise, Nicaise et Delcuve, releva el esfuerzo de Basta de Demoler para asegurar su preservación. Releva asimismo el testimonio de la legisladora Lubertino, quien asegura querer evitar que ocurra lo mismo que pasó con el piso del Colón o los adoquines de San Telmo. La nota evita eufemismos: “El intendente de Buenos Aires, Mauricio Macri (PRO, derecha), es acusado con frecuencia de amenazar el patrimonio de la capital argentina”. En ese sentido menciona la referencia de Rodríguez Larreta a que podrían servir para asado, haciendo notar que se trata de “las formaciones más viejas de metro en funcionamiento regular del mundo”. También RTL, una importante cadena radial de habla francesa, se hace eco: “Los decanos mundiales en formaciones de metro son belgas… y podrían morir“. En alusión a Macri, titula que los coches Brugeoise no serían “el primer trozo de historia de la ciudad que desaparecería”. Para Larreta, otro subtítulo: “Usarlos para cocinar: chocante”. En los comentarios de la nota, un lector sugiere acoger algún coche en el “simpático museo del tranvía” de Bruselas.

Sin salir de Bélgica, pero en Flandes, el periódico De Redactie titula “Metro histórico en Buenos Aires en peligro” y menciona los “interiores con bellas terminaciones en madera” de los coches La Brugeoise. Edita que “el inminente desmantelamiento da con la protesta de la población y de políticos”. Menciona los apelativos coloquiales de los coches, “belgas” o “brujas”, en alusión a su país y ciudad de origen. En relación a la polémica por su preservación, destaca que Horacio Rodríguez Larreta “echó más leña al fuego” al proponer hacer con ellos un asado.

Sin cambiar el idioma, distintos medios de Francia se hacen eco de la jubilación de los coches belgas a partir de un cable de AFP. Publicaciones como L’Express, Le Point, Le Parisien, La Croix o los canales internacionales TV5Monde y France 24 mencionan los distintos recursos judiciales para intentar “salvar” las unidades La Brugeoise, cuyo “encanto pasado de moda y austero emocionó a los argentinos”. Toman el testimonio de Cesario Blanco y de Eduardo Zerbo, trabajadores de Polvorín: “Estos coches podrían rodar cien años más”, dice el primero. El historiador Eduardo Lázzari señala el “error” que comete Buenos Aires al no preservar debidamente los centenarios trenes. También recogen la opinión de Horacio González, director de la Biblioteca Nacional, quien en una nota en Página12 habló de una “demolición histórica”. Con respecto a los argumentos a favor del cierre y recambio de la flota dados por SBASE, reproducen la opinión del auditor Javier Fernández, de Metro de Madrid, sobre la confusión entre antigüedad e inseguridad. Sobre la misma información, la agencia euronews titula “Muerte anunciada de ‘La Brugeoise’, decanos de las formaciones de metro en funcionamiento“. Para el suizo Tribune de Genève, “El metro centenario de Buenos Aires está amenazado de muerte“. El pie de foto de un coche La Brugeoise exclama asombrado “El metro A. Este vagón data de 1913. ¡Cien años!”. Como las anteriores, repasa críticas a los dichos de Rodríguez Larreta y a los antecedentes de Macri, “un intendente iconoclasta”, en preservación patrimonial.

Menos sensibles, los medios anglófonos ponen el eje en el recambio de las unidades. Para la CNN, “los coches cubiertos de grafiti serán reemplazados por trenes modernos como parte de una renovación largamente planeada”. Nota, sin embargo, que el destino de los coches La Brugeoise es “incierto”. La nota pregunta a los lectores si conocieron los coches belgas. Dana Fitz comenta que tuvo ocasión de viajar en ellos: “Estos coches aguantaron más allá de lo esperado. Y se los extrañará”. Otros comentaristas consideran que lo prioritario es modernizar la flota. Para un residente a tiempo parcial de Buenos Aires se trata de una “decisión extremadamente corta de miras” por el valor histórico que se pierde al no preservar formaciones históricas en funcionamiento.

Otros medios estadounidenses, como FOX News o el Washington Post, citan a Aquilino González Podestá, presidente de la Asociación Amigos del Tranvía: “Hay cuestiones sentimentales que están por encima de la lógica”. Relevan que la decisión de renovar la flota, que de todas maneras justifican, “tiene nostálgica a la gente en la capital argentina”. Para ambos medios el recambio de la flota marca “el fin de una era”. El USA Today cita a la legisladora Delia Bisutti, quien califica la forma en que se lleva adelante la modernización de la línea como una “barbaridad innecesaria”. Para el diario, “El Señor Tiempo se puso al día con los nostálgicos coches de subte en madera de Buenos Aires, los más antiguos del mundo”.

En el Reino Unido la BBC considera el retiro de los coches La Brugeoise una de las noticias destacadas del 3 de enero. The Guardian sorprende al colocar al Subte de Buenos Aires entre los que considera los seis mejores del mundo en un especial por el sesquicentenario del “Tube” londinense, aunque vale aclarar que la clasificación tiene en cuenta lo pintoresco y no la calidad del servicio o el tamaño de la red. Dedica cuatro grandes fotografías a la línea A, donde nota que si bien otras líneas cuentan con flotas modernas en la A se conservan coches que “todavía tienen cuidados interiores en madera, lámparas de tulipa y un codiciado asiento con ventana al costado del conductor”. Preguntándose qué pasará con los coches una vez retirados de servicio, el prestigioso matutino se responde que “Un político local desató pocas risas cuando bromeó sobre hacer con ellos un buen fuego para un asado”. En ese sentido, menciona la campaña de Basta de Demoler y el raid fotográfico organizado por usuarios de la línea.

En nuestro idioma la noticia parece haber importado poco en España pero repercute en varios periódicos y portales de América Latina. El Nuevo Herald detalla la historia y características pioneras de la línea A. Cita extensamente a Aquilino González Podestá, quien destaca la fiabilidad estadística de los coches belgas, y en ese mismo sentido menciona el diario la opinión de expertos sobre las características de seguridad de la línea A. González Podestá por otro lado cuestiona que los funcionarios porteños “no entiendan” el valor histórico y patrimonial de las unidades. En Colombia, El Universal titula que los coches más antiguos del mundo se encuentran en peligro en la Argentina. Del otro lado de los Andes, el derechista El Mercurio informa sobre la decisión de Macri de “jubilar” los “viejos vagones del metro”, decisión que ha generado “cierto rechazo”. En ese sentido cita a ingenieros mecánicos –en rigor, la nota de Ernesto Falzone publicada por enelSubte días atrás– y a González Podestá, quien como en otras notas similares se pregunta la razón por la cual el GCBA no pudo esperar a festejar el centenario de los coches La Brugeoise.

Hasta en la India, el Deccan Chronicle se asombra: “¡100 y todavía funcionan!”.

Es casi un lugar común decir que Mauricio Macri se muestra con frecuencia preocupado por “cómo nos ve el mundo”. El mundo, en lo que al plan de modernización de la línea A respecta, parece destacar el alto valor patrimonial, histórico y turístico de los coches La Brugeoise. También destaca antecedentes preocupantes como el del piso original del Teatro Colón, convertido en regalos empresariales. O el adoquinado colonial de San Telmo, que apareció en barrios privados. La repercusión internacional del asado de Horacio Rodríguez Larreta no es sino un fortísimo llamado de atención para asegurar la preservación de los coches La Brugeoise. Su nobleza lo sustenta. Cien años de historia y de historias lo justifican. La ley lo obliga. Y Buenos Aires lo merece.

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