SBASE dio marcha atrás con la decisión de quitar el tercer riel de la línea B. Aseguró en un documento oficial que "no se prevé una sustitución" de ese sistema. En 2014, tras la compra de los polémicos CAF 6000, se había informado que sería quitado y que se adaptaría a los Mitsubishi y CAF 5000 para tomar energía por contacto superior. Llegaron a comprarse pantógrafos, que están almacenados en el Taller Urquiza, y que ahora no servirán.

Uno de los puntos más polémicos de la obra de adaptación de la línea B para los trenes usados CAF 6000 está a punto de quedar sin efecto.

Subterráneos de Buenos Aires (SBASE) afirmó recientemente que “por el momento no se prevé una sustitución del tercer riel en la línea B”, que convivirá con la catenaria rígida instalada a partir de 2014, con lo que se mantendrá la duplicación de la infraestructura de alimentación eléctrica.

La información fue oficializada por la empresa estatal en la Circular con Consulta número 18 de la licitación pública 212/18, fechada el 4 de mayo pasado.

En 2014, a poco tiempo de concretarse la compra de los CAF 6000 de segunda mano al Metro de Madrid y confirmarse la instalación de una línea aérea de contacto, SBASE había anunciado que en el futuro mediato retiraría el tercer riel de la línea B. Para esto, reformaría los trenes Mitsubishi y CAF 5000 para que pudieran captar energía por la catenaria rígida.

A principios de 2015, la empresa estatal lanzó una licitación para la compra de 60 pantógrafos para colocarlos en los Mitsubishi y CAF 5000. Cada uno de estos equipos tiene un valor aproximado de 10 mil euros. Vale recordar que los CAF 5000 venían equipados con pantógrafos originalmente, pero estos les fueron retirados al ser adaptados para tomar energía del tercer riel. De acuerdo con fuentes sindicales consultadas por este medio, estos pantógrafos se encuentran almacenados en el Taller Urquiza de la línea B, a la espera de una obra de reforma de los trenes que jamás fue licitada y que pierde todo sentido si se piensa mantener la vieja fuente de alimentación.

La reforma de los viejos trenes de la línea B es una idea que ha ido perdiendo fuerza en los últimos tiempos. En primer lugar, los Mitsubishi, que están próximos a cumplir 60 años, ya han envejecido demasiado y no tienen una gran vida útil por delante, por lo que una obra de modernización no se justificaría. Por otra parte, los CAF 5000 han sido apartados de servicio al estallar el escándalo del asbesto, por el que SBASE planea demandar al Metro de Madrid, y no existen planes para que vuelvan a la línea.

Cabe recordar que no existe ningún motivo que obligue al reemplazo del tercer riel de la línea B, que había sido evaluado favorablemente por la auditoría realizada por técnicos de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) en 2012. El juicio positivo de los inspectores catalanes se basó en que el tercer riel “es efectivo” y  presenta un bajo nivel de averías, con “mínima afectación al servicio”. El informe, al que tuvo acceso este medio tiempo atrás, ponderó especialmente el tercer riel de aluminio instalado entre Federico Lacroze y Juan Manuel de Rosas. El tercer riel de este material, de mayores propiedades conductivas que el acero, también será colocado en el Ferrocarril Mitre.

Por lo pronto, la conservación del tercer riel permitirá mantener la conexión física con la línea Urquiza, que emplea la misma tecnología de alimentación y tensión, a la cual la línea B está íntima e inseparablemente ligada.

Comentarios