Advierten por presencia de alacranes en el Subte

Usuarios y trabajadores del Subte denunciaron presencia de alacranes en varias líneas y estaciones de la red. Especialistas advierten que la especie que habita en los túneles es la más venenosa. Los escorpiones proliferan allí donde haya falta de higiene y presencia de cucarachas con las que alimentarse.

Si bien la presencia de alacranes en la Ciudad de Buenos Aires no es novedad, los recientes incidentes por picaduras de este tipo de insecto han desatado un cierto nerviosismo en la sociedad, sobre todo luego de que dos niñas fallecieran en la provincia de Córdoba y un tercer niño fuese picado en su casa del barrio de Palermo.

En Buenos Aires están presentes dos especies: el ‘Bothriurus bonariensis’, de color oscuro y pinzas negras, que no reviste de mayor peligrosidad, y el ‘Tityus trivittatus’, de color amarillo claro con tres bandas negras y pinzas finas, que es venenoso. De acuerdo con los especialistas, este último “habita en túneles, subtes y edificios antiguos”, a diferencia del primero, que suele localizarse en áreas parquizadas.

En los últimos días enelSubte ha recibido de parte de los lectores varios reportes de avistamientos de alacranes en instalaciones de la red, principalmente en las líneas B y D. Trabajadores de la red también reportaron presencia de escorpiones en el Taller Rancagua, de la línea B, y en el cuarto de descanso de tráfico de la estación Nueve de Julio de la línea D. Otros lugares habituales suelen ser los vestuarios y los pozos de bombeo. “Hemos tenido compañeros que han tenido que ser hospitalizados por picaduras porque sufrían también problemas cardíacos”, indicó un delegado a este medio.

Algunos especialistas advierten que los alacranes “han encontrado en el Subte un lugar propicio para su reproducción” debido, principalmente, a la falta de higiene, a la presencia de cucarachas y a la alta temperatura ambiente durante todo el año, sumada a la oscuridad. “La limpieza y la higiene son fundamentales para evitar accidentes”, señaló el doctor Carlos Damín, jefe de toxicología del Hospital Fernández a la agencia estatal Télam. Damín agregó que, como los alacranes se alimentan de cucarachas, donde hay presencia de estos insectos es más probable encontrar escorpiones. “Una buena forma de prevenirlos es fumigarlas, ya que si no hay cucarachas no hay alacranes”, explicó el profesional.

Metrovías, por su parte, explicó que una vez por mes los trenes son fumigados para evitar la proliferación de cucarachas, fuente de alimento de los alacranes. En estaciones y boleterías la fumigación se realiza dos veces por mes en forma regular, pudiendo haber más en el caso de alguna eventualidad. Cada ejemplar de alacrán es analizado para evaluar la toxicidad de su veneno: de momento, todos los encontrados han dado bajos niveles.

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