ADIF admite que se rompió sólo el 4% de los durmientes de la vía a Rosario

El Gobierno culpa a "los durmientes rotos" por la suspensión del servicio a Mar del Plata, pero un informe de la ADIF reveló que en los últimos meses apenas fue reemplazado el 1,6% del total de durmientes dañados. En total, presentaron fisuras sólo el 4% de los durmientes colocados en la vía a Rosario y el 7% de la vía a Mar del Plata.

Un informe de Trenes Argentinos Infraestructura (ADIF) reveló que de los 875.000 durmientes colocados en la renovada vía a Rosario, sólo el 4,17% presentó algún tipo de falla, mientras que de los 277.000 de la vía a Mar del Plata se rompió el 6,67%.

Todos los durmientes fallados fueron fabricados por la empresa marplatense Solana – Dhasa, que proveyó 129.000 durmientes para el ramal a Mar del Plata y 98.000 en el ramal a Rosario. De acuerdo con un informe del INTI elaborado a pedido de la ADIF, las fisuras se debieron a “deficiencias en la calidad del hormigón y en su proceso de curado”.

Pese a que la cantidad de durmientes fallados es relativamente baja respecto del total colocado, poco se ha hecho en el último año para reemplazarlos. En el corredor a Rosario se cambiaron apenas 480 piezas de un total de 36.500. En el ramal a Mar del Plata, en tanto, sólo 450 de 18.500.

El informe oficial, por lo pronto, da por tierra con la versión avivada por el Gobierno de que el servicio a Mar del Plata se mantiene suspendido porque “todos los durmientes están rotos”. De hecho, no presenta explicación para la bajísima tasa de recambio de los durmientes defectuosos: desde que las actuales autoridades ferroviarias difunden por los medios la teoría de los durmientes rotos, sólo se repusieron el 1,3% de los durmientes dañados en la vía a Rosario (el 1,3% del 4,17% del total colocado en las obras de renovación) y el 2,5% a Mar del Plata (del 6,67% del total).

En una nota publicada por La Nación, la ADIF dejó trascender que la administración Randazzo tenía cierto favoritismo con la empresa marplatense y deslizó que las piezas falladas son conocidas como “los durmientes de Franetovich”, en referencia a quien fuera presidente de ADIF entre 2013 y 2015 y estrecho colaborador del exministro.

Franetovich salió a defenderse la semana pasada: “Yo fui el primero que detecté esas fisuras, por eso le rescindí el contrato a la empresa y les ejecuté las garantías”, dijo a Radio Chivilcoy. “Estuvimos trabajando con cinco proveedores de durmientes y tuvimos problemas con uno sólo”, explicó. “Por otra parte, no es que ganó la licitación un muchacho que puso un taller en la esquina de su casa. Se trata de una empresa que tiene una instalación imponente, con una planta industrial italiana totalmente nueva, que está en Mar del Plata. Es más, esto lo saben las actuales autoridades de la ADIF, porque la visitaron y de hecho, le renovaron el contrato“, sentenció.

Esa versión fue confirmada por Randazzo, quien precisó a La Nación que “en abril de 2015 encontramos el problema. Se notificó en mayo a la empresa, y el 19 de junio se procedió a la rescisión del contrato y los pagos a la firma Dhasa. Además, se le ejecutó la póliza de caución que tenía contratada con la empresa Sancor Seguros”.

Con respecto a la prestación de servicios a Mar del Plata –interrumpida tras las inundaciones de 2015, no reanudada pese al anuncio realizado hacia fines del año pasado y ahora complicada con el traspaso de Ferrobaires–, Franetovich dijo que el gobierno usa “el tema de los durmientes como excusa”. “Es responsabilidad de la actual gestión que el servicio no se esté realizando”, dijo el ex funcionario. En marzo pasado, Randazzo había vinculado esa decisión a presiones del lobby automotor.

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