Con casi medio año de demora, el jefe de gobierno Mauricio Macri aprueba por decreto el presupuesto 2012 para SBASE, donde no contempla los $360 millones que requería la empresa estatal si se concretaba el traspaso del Subte a la Ciudad. Se destinarán 900 millones a obras.

Casi a mitad de año, Mauricio Macri aprobó el presupuesto para el 2012 de la empresa estatal Subterráneos de Buenos Aires (Sbase), propietaria de las seis líneas del subterráneo. A través del decreto 225 publicado hoy en el Boletín Oficial, el jefe de gobierno destina más de 890 millones de pesos para gastos de capital de la empresa, en su mayoría para invertir en la extensión de la línea H.

El presupuesto estipula una suma de 22.750.000 pesos para gastos corrientes, en su mayoría para remuneración del personal y gastos en bienes y servicios. La tardanza de la reglamentación del presupuesto de la empresa que preside Juan Pablo Piccardo responde según voceros del gobierno de Macri a “cumplimientos contables”.

Aunque el presupuesto de la empresa, que suele aprobarse a principios de año junto al del resto de las dependencias del Estado porteño, quedó meses sin reglamentar por el traspaso de la red de subtes a la Ciudad que se acordó el 3 de enero mediante un acta acuerdo entre el gobierno nacional y el porteño que el jefe de gobierno terminó desestimando en marzo.

Según esa acta, con el traspaso el gobierno porteño debía hacerse cargo de los 360 millones de pesos que el Gobierno nacional dejaba de aportar en concepto de subsidio. Con la reglamentación del presupuesto de Sbase, Macri ratifica que la empresa estatal propietaria de las líneas de subte no tendrá otros gastos que no estuvieran previstos en el Presupuesto 2012 aprobado en noviembre del año pasado. Es decir, que no contempla la transferencia del servicio a la Ciudad.

El decreto de Macri aparece publicado un día después de que se resolviera temporalmente el conflicto salarial con los gremios del subte que reclamaban la presencia del gobierno porteño en las negociaciones que se llevaron a cabo en el ministerio de Trabajo con la concesionaria Metrovías.

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