La nueva tarjeta, a modo experimental, fue lanzada el viernes pasado. A 3 días de su puesta en funciones ya se han registrado personas que la venden en la vía pública, cuando su distribución es gratuita. Admiten no poder controlar la situación.

El secretario adjunto de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Ricardo Cheik Ali, reconoció hoy que “se venden en la calle” las tarjetas del Sistema único de Boleto Electrónico (SUBE), que se deben distribuir de manera gratuita, y advirtió que “es casi imposible controlar ese abuso o aprovechamiento”.

Tras recordar que con las monedas también hay quien “hace negocio”, Cheik Ali cuestionó el modo “improvisado” en que se comenzó a implementar el sistema, dada su complejidad.

El viernes de la semana pasada, con largas filas y demoras de hasta una hora, comenzó la entrega de las primeras tarjetas electrónicas, que podrán ser utilizadas como medio de pago en algunas líneas de colectivos, trenes y subtes de Capital Federal y Gran Buenos Aires.

Para retirar una tarjeta, los usuarios deben completar un formulario con sus datos personales y exhibir un documento de identidad, para evitar que una misma persona pueda recibir más de un boleto electrónico.

Sin embargo, lo que denunciaron algunos usuarios es que había quienes les vendían estas tarjetas, creadas por el Gobierno nacional para terminar con el “negocio” de las monedas, tal como lo señaló en febrero pasado la presidenta Cristina Kirchner.

“Lo de vender la tarjeta ocurre en todas partes del país”, admitió Ricardo Cheik Ali en diálogo con radio Rivadavia, y agregó que “es casi imposible controlar ese abuso o aprovechamiento” porque “cuando se trata de manejo de dinero el que tiene que recaudar va a pelear por seguir con ese manejo”.

Al respecto, recordó que actualmente “con las monedas hay gente que hace un negocio del dinero”.

En cuanto a la puesta en marcha del SUBE, el gremialista señaló que “es muy complejo este sistema” y se quejó porque “fue improvisado decir que ya iba va estar en la calle esta modalidad, cuando faltan máquinas lectoras de tarjetas”.

“Esto lleva un tiempo de puesta a punto que no es tan sencillo”, remarcó el secretario adjunto de la UTA, y reiteró que “hay un poco de improvisación en este sistema”.

En el mismo sentido, sostuvo que “ahora hay que esperar que se ajuste el mecanismo y que funcione para todo el transporte”. Cada tarjeta puede ser cargada desde 2 hasta 100 pesos y el saldo no tiene vencimiento. El SUBE convivirá con las monedas como forma de pago en cada uno de los servicios.

Por el momento pueden utilizar el boleto electrónico los usuarios de todas las líneas de subtes, del ferrocarril Urquiza y de las líneas de colectivos 5, 8, 50, 101, 61 y 62. Las tarjetas SUBE se suman así a las Monedero, ya existentes para el pago de viajes en el subte y peajes.

Los usuarios puden recargar las tarjetas en los puntos habilitados para las tarjetas Monedero, a los que se les irán sumando nuevos puntos hasta llegar a fin de 2009 a un total de 25 mil puestos, según las proyecciones oficiales.

El proceso de entrega de las tarjetas continúa a través de las bocas de expendio del Correo Argentino, OCA y Andreani, hasta culminar con la entrega de 5 millones de boletos, de acuerdo con lo anunciado.

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